"Los hechos eran los siguientes: me sentía posesivo con ella. No de una forma romántica, sino más bien del tipo <<Darle un golpe en la cabeza, arrastrarla del pelo y follármela>>, por así decirlo. Como si ella fuese mi juguete y yo no quisiera que ninguno de los demás niños del parque jugaran con él. ¿No era eso muy enfermizo?
Si ella me oyera alguna vez admitir tal cosa, me cortaría los huevos y me los haría comer"
Más información para leer el artículo completo.